Mi hijo no tiene amigos, no entiende bien las situaciones sociales - Jóvenes Solidarios los Millares

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Mi hijo no tiene amigos, no entiende bien las situaciones sociales

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Siempre tiende a aislarse, se enfada porque no entiende las bromas

Estamos ante un trastorno pragmático de la comunicación social

Joaquín Díaz Atienza – Presidente de JSM

La calidad del lenguaje y la comunicación son fundamentales en la adquisición de una buena socialización. Por otra parte, no todos los problemas relacionados con  el lenguaje/comunicación presentan la misma importancia y transcendencia. Vayamos por partes.

  1. Retrasos simples del lenguaje. Son dos fundamentalmente: las dislalias y los problemas de producción. Las dislalias consisten en no pronunciar correctamente y suelen tener muy buen pronóstico. A veces remiten, incluso, sin necesidad de intervenir logopédicamente. Otra cosa algo distinta es la producción. Estos niños se caracterizan por un lenguaje pobre, frases muy cortas, algún agramatismo, incluso a veces contestan con monosílabos. Suelen ser niños con problemas en la socialización, ya que presentan dificultades para mantener una conversación sintiéndose incómodos en la interacciones verbales con los compañeros. Si no se trabaja este aspecto suelen aislarse, incluso, en algunos casos, debido a la toma de conciencia de su dificultad, puede producirles una fobia/retraimiento social.
    2. Problemas de comprensión del lenguaje. Aunque suele considerarse como un trastorno simple, lo describo aparte porque sus repercusiones suelen ser más graves si no se resuelve satisfactoriamente. Son niños que no entienden cuando se les habla. Su stock verbal, cuando lo tienen es muy reducido, y tenemos que apoyarnos en el lenguaje no verbal (gestos, indicaciones..) para que comprendan lo que deseamos transmitirles. Suele presentar problemas muy importantes en la relación con los compañeros, se suelen aislar y no entienden las reglas de juego ni los códigos necesarios para poder interactuar. La comprensión del lenguaje es el alimento de la inteligencia, por lo que, si no podemos solucionarlo a tiempo (antes de los seis años), se presentará un retraso cognitivo con toda probabilidad.

Este trastorno, cuando evoluciona satisfactoriamente, no es raro que quede como “secuela” un trastorno pragmático de la comunicación social, algo que también suele darse en el Síndrome de Asperger y en el autismo de alto rendimiento.

  1. Trastorno Pragmático de la comunicación (TPC).

Como hemos anticipado, este trastorno puede presentarse en el contexto neuroevolutivo de un retraso simple del lenguaje, de una disfasia, de un Síndrome de Asperger, de un autismo de alto rendimiento y de un trastorno del desarrollo no verbal. Nos ocuparemos brevemente del TPC que surge tras un retraso del lenguaje y del que se presenta en los Trastornos del Espectro Autista.

  • Trastorno de la comunicación social (pragmático) (315.39 – DSM 5)

Suele haber antecedentes de retraso del lenguaje y va manifestando su rostro más preocupante conforme el niño/adolescente va necesitando relacionarse con sus compañeros. Su dificultades se expresan en la  comunicación social, verbal y no verbal,  como consecuencia de sus déficits a la hora de interpretar los códigos sociales. Por tanto, suelen fallar en el uso de la comunicación con propósitos sociales (saludar, o compartir información apropiada al contexto en el que se produce). Presentan dificultades para mantener la conversación según la normas de usos social (guardar turno, adaptarse al interlocutor etc..). Dificultades o incapacidad para comprender las sutilizas o doble sentido del lenguaje, metáforas etc..).

Como consecuencia de esta dificultad, pueden experimentar ansiedad, alteración de la vida escolar y social. En el caso que nosotros abordamos, infancia, el inicio es muy precoz.

  • Trastornos del Espectro Autista (síndrome de Asperger, Autismo de alto rendimiento).

El trastorno pragmático, en su esencia, viene a ser el mismo. Sin embargo, aquí nos encontramos con tres aspectos clínicos que dificultan significativamente su pronóstico. El más importante es la falta de teoría de la mente, es decir, la incapacidad de ponerse en el lugar del otro. Presentan gran dificultad para leer los estados emocionales del interlocutor, traduciéndose en grandes problemas de comunicación, especialmente en los aspectos emocionales de la misma.

Otro aspectos muy importante es la restricción de intereses. Normalmente, se obsesionan con un tema hasta tal punto, que su vida social y emocional queda reducida significativamente al interés que lo tiene atrapado en ese momento. Esta restricción de intereses presenta un funcionamiento cognitivo parecido al trastorno obsesivo, manteniéndose a través de una gran rigidez cognitiva. Es un rasgo clínico bastante autolimitante en su vida social y familiar.

Finalmente, también se diferencia del Trastorno de la Comunicación Social en que, en este caso, existen comportamientos estereotipados, más o menos importantes. Son niños con rutinas muy rígidas. Cuando intentamos modificarlas, suelen resistirse activamente y presenta importantes síntomas de ansiedad.

Tratamiento

Hay mucho escrito de cómo tratar los problemas de la comunicación social pragmáticos. Sin embargo, hay que ser honrados intelectualmente, y manifestar a los padres las cosas tal como son. Si no partimos de un conocimiento real del problema con el que nos enfrentamos, difícilmente podremos hacer frente con realismo al trabajoso y largo camino que debemos iniciar. Hay que tener claro:

  1. Las dificultades van mejorando con el tiempo, pero permanecerá siempre un cierto grado de dificultad.
  2. El primer elemento a trabajar terapéuticamente es la dificultad en la comunicación social. Por ello, de forma prioritaria se recomiendan actividades en donde se aborde la socialización a través, fundamentalmente, de juegos y/o actividades cooperativas.
  3. Como la causa principal de los problemas de comunicación son las dificultades en la interpretación de los códigos sociales, estos deben “practicarse”, primero en actividades de grupo específicas (especialmente de habilidades sociales y control/gestión emocional) y, a continuación, en actividades ecológicas o ambientes naturales. Durante las mismas, hay que proporcionarle feedback al niño o adolescente de cómo debe corregir lo que es desadaptado, así como confirmarle lo que realiza de forma pertinente. Es muy importante, que los compañeros/as conozcan las dificultades del compañero con estos problemas para evitar posibles conflictos ligados a las alteraciones de la comunicación social y a las de la teoría de la mente (empatía).
  4. Precisamente, porque en Jóvenes Solidarios los Millares creemos en la inclusión y en la ayuda integral, es por lo se desarrollan actividades en donde participan sujetos con algún tipo de dificultad y otros que no las presentan. Sencillamente, no pretendemos un aprendizaje por conocimiento teórico, sino por la experiencia lo más natural (ecológica) posible.

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