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Retablo en la iglesia de San Martín - Sevilla

El feminismo queer, un movimiento misógino y anticatólico

El 8M ha puesto en evidencia el comportamiento fascista y anticatólico del feminismo radical o feminismo queer

Verbum Iesu

Gracias a Dios el feminismo está dividido. Este 8 de marzo, Día Mundial del Feminismo, hemos observado con un cierto regocijo que esa unidad pretendida por el feminismo radical presenta sus grietas. Se han evidenciado, al menos, tres expresiones de cómo se entiende la lucha de las mujeres por la igualdad.

Los feminismos

La primera, es la expresión madura de un movimiento reivindicativo de mujeres que desea eliminar radicalmente las históricas desigualdades con respecto al hombre en lo económico, en los social y en lo cultural. Una atávica discriminación que se ha ido adaptando a lo largo de la historia, con el objetivo siempre oculto de mantener la supervivencia de  la supremacía del hombre sobre la mujer. Es el movimiento feminista liberador, reivindicativo, igualitario, y no excluyente.

La segunda expresión, vendría representada por un feminismo a medio camino entre el anterior y el que representa el feminismo radical queer. Se trata  de un feminismo que se dice de izquierdas, aunque no termina por encontrar unos pilares que consoliden una clara identidad. Es un feminismo oscilante en su discurso y en sus alianzas.  Presenta algunos rasgos del feminismo histórico y del antifeminismo queer.

Por último, tendríamos a un movimiento que, aún llamándose feminista, se caracteriza, justamente,  por todo lo contario:  la deconstrucción de la mujer. Si bien los dos primeros, toman como referencia al hombre como detentador de unos privilegios que se les han negado históricamente a la mujer, el feminismo queer se caracteriza por conseguir la deconstrucción de los conceptos naturales hombre/mujer. Para conseguir este objetivo, se necesita eliminar cualquier vestigio de lo masculino, al mismo tiempo que crea una quimera de género absolutamente indefinida, inestable y fluida. Para ello, han creado dos neologismos que conceptualizan dos categorías nuevas: el cisgénero (que incluye a hombres y mujeres heterosexuales) y el queer, que incluye cualquier expresión de género no heterosexual. El “género” queer busca estratégicamente la destrucción del cisgénero (la heterosexualidad), al que consideran sustentador de la cultura heteropatriarcal. Este movimiento está políticamente representado en nuestro país por Izquierda Unida, Podemos y otros partidos de la extrema izquierda y el anarquismo.

El  antifeminismo queer, es misógino, totalitario y anticatólico

Es misógino en cuanto su objetivo es destruir a la mujer, como identidad complementaria al hombre. Es totalitario porque se enfrenta, incluso con violencia,  a cualquier otra corriente feminista que no comulgue con la teoría queer, etiquetándola de capitalista, burguesa, patriarcal y cualquier otro descalificativo que sea útil para discriminarlo.

Su totalitarismo se ha puesto de manifiesto durante la manifestación del 8M en Madrid, expulsando de la manifestación a aquellos colectivos que no comulgan con sus ideas: partido feminista, feministas abolicionistas, feminismo liberal, etc…

Son anticatólicos, porque aprovechan este tipo de manifestaciones públicas para visibilizar su odio violento hacia la Iglesia Católica. Agreden los sentimientos religiosos, predican y ejercen el odio contra los creyentes. Representan escenas de un escarnio verdaderamente repugnante. Solo pretenden ofender, agredir y lo hacen en nombre de una libertad de expresión mal entendida. En definitiva, es un movimiento que no respeta la democracia, ni los derechos humanos, son fascistas, lobos con piel de cordero.

Atentados de feminismo  de género (queer) contra la Iglesia Católica durante el 8M

Me limito a exponer la relación de atentados contra la fe católica:

  • Pintadas en la iglesia de San Martín y a los pies de un retablo (“la Virgen también abortaría”); iglesia de San Roque y de San Julián (Sevilla).
  • Iglesia de San Nicolás (Avilés).
  • Iglesia del Espíritu Santo y San Cristóbal (Madrid) (“fuera rosarios de nuestros ovarios”).
  • En Barcelona: Basílica del Tibidabo, la Sagrada Familia, el Monasterio de Santa Isabel, la parroquia de Santa Inés y casi todas las iglesias del barrio de Gracia.
  • En Galicia también se han realizado pintadas en edificios de la Iglesia Católica.

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