SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

SOLIDARIDAD, TOLERANCIA, AMISTAD, COOPERACIÓN

NUESTRA IDENTIDAD

NUESTRA IDENTIDAD

 

Adolescencia y TDAH. Llueve sobre mojado

marihuana

La continuidad de algunos síntomas nucleares del TDAH complican la adolescencia

Joaquín Díaz Atienza, Presidente de JSM

RECORDATORIO

Recordemos que el TDAH se caracteriza por una serie de síntomas que van a influir en cómo se va a desenvolver la adolescencia. A nosotros en este post nos interesa recordar: la hiperactividad, el déficit de atención, la impulsividad y las funciones ejecutivas. Se ha demostrado en investigaciones longitudinales que la  hiperactividad desaparece de forma significativa a lo largo del desarrollo en la mayoría de los casos. no sucediendo los mismo con los otros síntomas mencionados.

La impulsividad permanecerá a lo largo de la vida con una capacidad de autocontrol variable dependiendo de la gravedad inicial, del tratamiento recibido durante la infancia, así como del nivel de afectación de las funciones ejecutivas y de su Coeficiente de Inteligencia. Es un síntoma determinante en algunos de los riesgos propios de la adolescencia, como las incursiones en el consumo de drogas, las sexualidad, las relaciones sociales y el grado de conflictividad en el ámbito familiar. Por tanto, su abordaje terapéutico debe ser lo más precoz posible.

La continuidad del déficit de atención influirá especialmente en el rendimiento académico, aunque, debido a la mayor dificultad en las exigencias escolares y la “hipotonía cognitiva y emocional” propia del adolescente, en esta etapa del desarrollo puede  adquirir una gravedad aún mayor que durante la infancia . Sin embargo, los adolescentes que previamente han recibido tratamiento, pueden haber generado estrategias de manejo atencional que reduzcan sus efectos negativos.

Las funciones ejecutivas y su grado de alteración adquieren un significado especial, ya que la adolescencia se enfrenta a una mayor autonomía, a una actividad escolar menos estructurada y supervisada por parte del profesorado, así como a una mayor complejidad de los contenidos académicos. Las funciones ejecutivas intervienen en el grado de activación cognitiva, en la capacidad de inhibición de la impulsividad, la flexibilidad cognitiva, la capacidad de organización y planificación estratégica, la memoria de trabajo y la autorregulación emocional. Puede entenderse fácilmente como su nivel de indemnidad  es determinante en la evolución del TDAH.

353 total views, 1 views today

TENEMOS UN/A ADOLESCENTE Y DESEO QUE SEA UN BUEN ADULTO

adolesc

Conseguir un buen autoconcepto en los adolescentes es el mejor camino para llegar a ser un buen adulto

Joaquín Díaz Atienza, presidente de JSM

Encerrados en nuestro microcosmos, los padres podríamos pensar que la adolescencia con sus crisis en un fenómeno universal. Nada más lejos de la realidad. Múltiples investigaciones en antropología social han puesto en evidencia que la adolescencia se expresa en cada cultura de forma diferente. Esta constatación es importante porque nos obliga a reflexionar acerca de qué falla en nuestro entorno, qué falla en el sistema, en las instituciones,  qué falla en nuestra familia cuando la conducta de nuestros adolescentes no es la más deseada. Bien es cierto que en la adolescencia se experimentan cambios endocrinos, cognitivos y emocionales que la obligan a afrontar unas necesidades adaptativas bruscas para las  que ni ellos, ni nosotros como padres, solemos estar prepararlos. No nos damos cuenta que la tranquilidad de la prepubertad no es eterna y nos coge desarmados, sin recursos para afrontarla porque las preocupaciones del presente no han producido una amnesia de nuestra propia historia.

No hay que desesperar, ni ver a los adolescentes de hoy como si fueran más complicados que hace unos años. Bien es cierto que han cambiado muchas cosas en nuestra sociedad, aunque no necesariamente para mal. Si sabemos hacer un buen uso de los avances en las nuevas tecnologías, la comunicación y el sentimiento de globalización que estamos viviendo, incluso podemos estar ante la más grande oportunidad de la historia para conseguir lo mejor de nuestros hijos e hijas.

Para que no nos sintamos culpables, ni incompetentes como padres, les transcribo literalmente lo que decía la UNESCO en 1968, por si os suena en el siglo XXI:

391 total views, no views today

La adolescencia: liberación y desconcierto

desorden-en-sala-de-estudiantes

La pubertad y la adolescencia son etapas del desarrollo determinantes en la construcción de un proyecto vital de éxito

Joaquín Díaz Atienza, Presidente de JSM

Es una etapa difícil porque nos vemos en la necesidad de tomar decisiones por nosotros mismos. Los consejos de nuestros padres ¡ahí están! pero algo dentro de nosotros nos dice que debemos rebelarnos contra ellos, que no nos son válidos para las necesidades de autonomía que experimentos. Queremos ser nosotros mismos, decidir por nosotros mismos, a pesar de encontrarnos bastantes veces con un sentimiento de soledad que nos tortura:

 Soledad, porque ¿cómo le cuento yo a mis padres estas inquietudes?. Ya lo intenté en alguna ocasión y se limitaron a decirme que eran tonterías. ¡Y es que se han vuelto viejos! solo entienden de estudios, que no fume, que no beba, que no salga y que no coja el móvil.

No sé qué me ha pasado. De pronto, casi de la noche a la mañana, me doy cuenta que los amigos de siempre, con los que me he encontrado tan a gusto, y he compartido tantas cosas, ya no  nos relacionamos con la misma libertad y autenticidad que antes. Es más, aunque me cuesta reconocerlo, en mi interior, siento celos cuando mi compañero del alma, el de toda la vida, empieza a relacionarse con otros. Es una lucha interior que me tortura porque, por una parte, sé que es algo natural, normal, pero, por otra, siento miedo a quedarme solo. Lo presiento. Y es que, cada día me veo con más defectos, hasta incluso no me expreso como antes, me da miedo hacer el ridículo cuando hablo. Creerme que esto es un gran fastidio. Veo claramente como los demás son más hábiles que yo casi en todo.

275 total views, 1 views today

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR